Cera, aroma y saber cuándo parar.
Todo comenzó en una cocina, en octubre de 2022, y terminó trece meses después en un puesto de mercado bajo los naranjos. Entre ambos momentos hubo un taller propio, aceites llegados desde lugares tan lejanos como la India, fragancias creadas para personas concretas, una tienda online y una decisión.
En realidad, nunca se trató solo de hacer velas.
Pruebas de ratio, Junio 2023.
Octubre 2022

Las primeras velas se vertieron en los frascos que había a mano en la cocina. Cada prueba llevaba una nota adhesiva con mililitros, gramos y porcentajes. También se registraban los errores: en una de aquellas notas solo podía leerse: «Muy poca cera».
Cuatro variables.
Cera, fragancia, mecha y recipiente; después llegaba la forma. Esferas moldeadas como pequeñas lunas, una de ellas deliberadamente blanca. El vocabulario del proyecto se escribía a mano sobre las tapas de los frascos: vetiver, cedro, roble, jengibre, lima.
Nueve articulos

Pink Powder
Sleep, Zoya
Oudh Cloud
Brunch with Biker
La Playa
Find Me There
Girl Powder
Morning 24th
X-Masmas
Sleep, Zoya — manzanilla, lavanda, vainilla
Hecho para alguien.
Cada mezcla es original, creada a partir de aceites seleccionados allí donde ofrecían la mejor calidad; algunos llegaban desde la India. Y cada fragancia nacía primero pensando en una persona, antes que en un producto para una estantería.
Sleep, Zoya: manzanilla y lavanda para una amiga que no podía dormir.
Brunch with Biker: la fragancia favorita de mi hija.
Aprender a mirar.
Las velas merecían mejores fotografías de las que yo era capaz de hacer. Un taller con el fotógrafo @budarinphoto cambió mi forma de entender la luz. Y para un producto cuya razón de ser es precisamente la luz, eso lo cambió todo.
Más que velas.
La identidad de la marca existió primero en el papel y solo después en la pantalla: etiquetas de papel kraft, una única tipografía y una breve descripción para cada fragancia.
Para el mercado de Navidad, los tarros negros dieron paso a latas doradas: una colección creada especialmente para un solo día de mercado.
Un Noviembre de 2023.

Bajo los naranjos de los Jardines de l'Albarda, el proyecto se encontró por primera vez con personas reales. Para entonces, la tienda ya funcionaba con Shopify, los pagos se gestionaban mediante Stripe y Correos se encargaba de los envíos.
El ciclo estaba completo: la idea se había convertido en una realidad.
Aprender a parar.
El mercado de las velas está saturado, y los números lo dejaron claro desde el principio. Escalar el negocio habría significado competir en precio con fabricantes industriales. Por eso decidí detenerme, de forma consciente, cuando las fórmulas ya estaban definidas y todo el proceso había demostrado que funcionaba.
El oficio, sin embargo, permaneció. Hoy las velas son regalos para personas cercanas y, de vez en cuando, alguien me encarga una. Saber cuándo detenerse también es una decisión de diseño.
Pero la práctica sigue encontrando nuevos caminos.
Últimamente, ese conocimiento se ha trasladado al diseño de fragancias para una colección de mármoles, donde cada piedra tiene su propio aroma.